Las fuertes lluvias que han golpeado las principales zonas cafeteras de Brasil están complicando el acceso a los granos de café arábica de mayor calidad, informa Bloomberg.
El gigante sudamericano y principal productor mundial se encamina hacia una cosecha abundante; sin embargo, las precipitaciones retrasaron la recolección y dañaron parte de las cerezas maduras, reduciendo la disponibilidad del grano utilizado por las marcas y tostadores de alta gama. El exceso de agua provocó que muchas cerezas cayeran de los árboles y permanecieran sobre terrenos empapados, aumentando el riesgo de contaminación y fermentación. El resultado puede ser un café con sabores mohosos o rancios.
"La gran mayoría de los granos termina desarrollando problemas de calidad, lo que da como resultado un café con un mayor grado de fermentación, lo cual afecta significativamente a la bebida", explicó Simao de Lima, director ejecutivo de la cooperativa Expocacer, que agrupa a más de 800 productores del Cerrado Mineiro. "Esto ha tenido un impacto significativo", agregó.
El problema tiene especial importancia para el mercado mundial porque Brasil concentra alrededor del 45 % de la producción de arábica. Las dificultades de las últimas temporadas ya habían contribuido a llevar los precios del café a niveles récord el año pasado. Ahora, aunque el volumen de la cosecha brasileña podría ser elevado, el deterioro de la calidad amenaza con limitar la oferta de los granos más selectos y ejercer presión sobre el mercado.


