El primer testigo llamado por los fiscales de Massachusetts para refutar la afirmación de que la filicida Lindsay Clancy sufría "psicosis posparto" cuando mató a sus tres hijos dio aterradores detalles sobre el suceso, reseñaron este viernes medios locales.
"Tenía la capacidad de actuar con normalidad", declaró el psiquiatra forense Avram Mack durante el juicio. "Vayan hacia Dios", dijo Clancy mientras estrangulaba a sus hijos de cinco y tres años y al bebé de ocho meses con bandas de ejercicio, sostuvo el doctor.
Por el hecho, que se perpetró en enero de 2023, la mujer se declaró inocente por falta de responsabilidad penal y su defensa se basa en el argumento de que padecía "psicosis posparto". De hecho, uno de sus testigos, el psiquiatra Phillip Resnick, señaló que era "francamente psicótica".
No obstante, Mack dio especificaciones sobre cómo asesinó a sus hijos, comenzando por el niño de tres años. "Entiendo que la expresión 'vaya hacia Dios' es una forma de considerar a los niños inocentes, como si no hubieran hecho nada malo, mientras que lo que ella hacía era todo lo contrario, estaba mal o podía interpretarse como algo malo", añadió.
"Así pues, 'vayan hacia Dios' no solo era una esperanza para los niños, sino también una descripción de la situación", afirmó el doctor sobre la acusación que pesa sobre Clancy.


