La Corte Suprema de EE.UU. autorizó este viernes al presidente Donald Trump, por el momento, a continuar con la construcción de su controvertido salón de baile de la Casa Blanca, suspendiendo temporalmente una orden judicial que paralizaba el proyecto.
La medida judicial, conocida como suspensión administrativa, otorga a los magistrados tiempo adicional para estudiar la solicitud formal de la Administración Trump para continuar con las obras, valoradas en 600 millones de dólares.
El pasado 7 de agosto, un tribunal federal ordenó paralizar la construcción por carecer de la aprobación del Congreso. Tras calificar la medida de "injusta" en ese entonces, Trump la apeló ante la Corte Suprema.