El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, ha reconocido este jueves que no sabe durante cuánto tiempo más Washington va a tener que ejercer su campaña de presión económica contra Irán.
"Ya saben, siempre es difícil predecir eso, y sinceramente, ese no es nuestro principal objetivo", indicó Vance. "Están sometidos a una enorme presión. Esa presión contribuye a nuestro objetivo de garantizar que no posean un arma nuclear, independientemente de si pueden sobrevivir un par de semanas, un par de meses o posiblemente más tiempo", explicó el vicepresidente del país norteamericano.
De acuerdo con Vance, actualmente la presión económica es "la herramienta más eficaz" que Washington puede ejercer sobre Irán. "Nos encontramos ahora en una nueva fase en la que la herramienta más eficaz de la que disponemos es la presión económica que podemos ejercer sobre ellos", afirmó. "Y se trata de un juego delicado, porque nosotros ejercemos presión económica sobre ellos y ellos intentarán ejercer presión económica sobre nosotros", agregó Vance.
"Lo cierto es que, en las últimas semanas, ellos han sentido mucha más presión que nosotros. Vamos a seguir por ese camino porque creemos que es la mejor manera de alcanzar, en última instancia, el objetivo final", indicó, precisando que este consiste en que Irán no pueda poseer armas nucleares.
Conversaciones estancadas y nuevas amenazas de Trump
- Donald Trump anunció este miércoles que emprenderá contra Irán "la operación económica más devastadora que se haya llevado a cabo jamás contra ningún país". "Se tratará de una guerra económica y un aislamiento sin precedentes", detalló el presidente estadounidense.
- Desde Teherán respondieron que "redoblar las políticas fracasadas solo traerá más derrotas y la enemistad de los iraníes", denunciando que el "terrorismo económico" estadounidense amenaza no solo a Irán, sino también a la economía mundial y la soberanía de otros países.
- Las declaraciones se producen en momentos en que permanecen estancados los avances hacia unas conversaciones de paz y la reanudación del tráfico por el estratégico estrecho de Ormuz, sin señales de un acercamiento entre las partes para poner fin al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero por EE.UU. e Israel.