La Oficina de Asesoría Legislativa de la Cámara de Representantes de Estados Unidos enfrenta una abrumadora avalancha de proyectos de ley generados por inteligencia artificial (IA) que están plagados de errores y lenguaje deficiente, informó Politico. El uso creciente de estas herramientas por parte de congresistas y grupos externos obliga a los abogados de la Oficina a dedicar mucho más tiempo a corregir estos borradores que a redactarlos desde cero.
Los expertos advierten que esta tendencia es aterradora, ya que subcontratar la redacción legal a 'chatbots' comerciales podría introducir consecuencias jurídicas imprevistas y retrasar la aprobación de leyes. La IA comercial carece de la comprensión necesaria para captar matices legales cruciales, como distinguir entre tipos de créditos fiscales o definir correctamente las jurisdicciones geográficas. Este problema se agrava porque los asistentes que dependen de la IA están perdiendo la capacidad de comprender a fondo los temas que legislan, delegando decisiones críticas a los algoritmos.
Para hacer frente a este aumento exponencial de solicitudes, la Oficina ha desarrollado sus propias herramientas tecnológicas especializadas que evitan las alucinaciones típicas de los modelos comerciales. Estos sistemas personalizados están diseñados específicamente para las necesidades del Congreso y actúan como un apoyo para los redactores humanos en lugar de reemplazarlos.
La responsabilidad de crear leyes de alta calidad y el complejo arte de la redacción legislativa "nunca pueden ser transferidos a un 'chatbot'", señaló la congresista Norma Torres.


