Los tres países latinoamericanos que sufren la caída de su tráfico aéreo

El aumento del combustible ha sido una de las razones para que hayan disminuido los vuelos en la región.

En junio de 2026 se registró una caída interanual de 2,3 % en el tráfico aéreo de América Latina y el Caribe, lo que implica que viajaron 893.000 pasajeros menos.

La cifra la ofreció la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (Alta), que afirma que esta caída "fue la primera contracción interanual mensual registrada por la región desde 2021". 

Conforme a sus datos, Brasil, México y Colombia tuvieron bajadas en el mismo mes. 

No obstante, a pesar del descenso registrado en junio, este primer semestre de tráfico aéreo en la región cerró con 242,8 millones de pasajeros, lo que corresponde a 3,4 % más que en el mismo lapso en 2025.

En detalle, el tráfico doméstico disminuyó 2,0 %, el internacional intrarregional 3,0 % y el internacional extrarregional 2,7 %, refiere (Alta).

Los tres grandes 

Brasil, México y Colombia, los tres mayores mercado regionales, tuvieron 65 % del tráfico y movieron a 517.000 pasajeros menos que en junio de 2025.

Brasil trasladó a 10,29 millones de pasajeros en junio, lo que se lee como una bajada interanual de 0,9 %, traducida en 93.000 personas, conforme a Bloomberg.

En el caso de México, hubo una disminución de 293.000 viajeros, lo que implica 3 % menos que el año pasado.

En el caso del país norteamericano, en julio de 2025, el Gobierno de Donald Trump impuso restricciones a los vuelos procedentes de México y mantuvo ciertas medidas prohibitivas hasta principios de este año.

Colombia movilizó 4,6 millones de pasajeros en junio, lo que se interpreta como una caída interanual de 2,7 %, es decir, 131.000 pasajeros menos

En cuanto a Argentina, fueron trasladados 238.000 pasajeros menos, lo que implica una caída de 10,1 %, y una disminución de 17 % en el tráficos doméstico.

El director ejecutivo de Alta afirma que "la desaceleración observada desde abril, junto con el fuerte incremento del combustible, obliga a actuar con prudencia". Por ello, llama a "evitar nuevas cargas sobre el transporte aéreo y promover políticas que fortalezcan la conectividad, la inversión y la competitividad de la región".