Un residente de Berlín, Alemania, fue obligado a retirar la ducha de su apartamento porque las autoridades locales la consideraron una reforma propia de una vivienda de "lujo", según recoge Bild.
Kasper, de 43 años, llevaba una década viviendo en el inmueble de tres habitaciones, equipado con bañera y ducha, cuando recibió una notificación de la administración: la cabina debía ser demolida para cumplir con las normas de protección del entorno residencial.
La vivienda se encuentra en una zona de llamada 'Milieuschutz', un régimen urbanístico que permite limitar determinadas reformas para evitar la gentrificación y que los alquileres se vuelvan inaccesibles para los residentes de menores ingresos. Entre las modificaciones que pueden considerarse de lujo figura un baño con bañera y ducha.
En este caso, la propietaria no obtuvo la autorización necesaria antes de realizar la obra y posteriormente intentó regularizarla. Al conocer la existencia de la ducha, las autoridades ordenaron retirarla.


