La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, se refirió este sábado al posible suministro a Ucrania de armas estadounidenses que se encuentran en arsenales turcos.
La semana pasada, el Departamento de Estado de EE.UU. notificó al Congreso una propuesta para que Turquía transfiera a Kiev armamento estadounidense (ya que se trata de armas originalmente del país norteamericano, Ankara precisa la autorización de Washington). El paquete incluiría 70 misiles ATACMS M39, 12 lanzadores M270 MLRS, 2.524 cohetes M26 y 47.000 proyectiles de artillería de 203 mm.
Ante ello, Zajárova acusó a las autoridades estadounidenses y turcas, que —señaló— "pretenden jugar un papel especial" en la resolución pacífica del conflicto, de "abrir otra caja de Pandora para prolongar la agonía" del régimen de Kiev, "cobrándose aún más vidas humanas".
La vocera aseveró que el suministro de armamento a Ucrania "cambiará de manera significativa el curso de la operación militar especial según el justo escenario ruso", si bien reconoció que "el daño multifacético derivado de dichos envíos es inevitable".
"No se trata solo de las víctimas y los destrozos que las autoridades de Kiev buscan exagerar, sino también del grave perjuicio a nuestras relaciones bilaterales con Washington y Ankara", manifestó, e indicó que la contradicción entre sus declaraciones pacifistas y acciones belicistas "socavan inevitablemente la confianza mutua".
Por último, comunicó que la Cancillería rusa solicitó "aclaraciones" a las dos partes sobre el eventual suministro de armas a Kiev. "Aún no es demasiado tarde para evaluar la situación con sensatez", apuntó.