Exembajador de EE.UU. advierte: permitir tropas estadounidenses podría violar la soberanía colombiana

"Patrullar en el campo, estar en la trinchera, abrir fuego o apretar gatillos, todas esas acciones representarían, para EE.UU. y Colombia, una nueva frontera", advirtió el exdiplomático John Feeley.

El eventual ingreso de tropas estadounidenses a territorio colombiano, contemplado como posibilidad tras el ingreso del país suramericano al Escudo de las Américas, podría devenir en una violación a la soberanía, aseguró este viernes John Feeley, ex miembro del cuerpo de Marines de EE.UU. y exembajador de Washington en Panamá entre 2015 y 2018.

En una conversación con el medio colombiano Blu Radio, el exdiplomático calificó el anuncio del secretario de Guerra estadounidense, Peter Hegseth, según el cual Bogotá solicitó la realización de operativos militares conjuntos para "destruir terroristas y redes terroristas" como parte de la "retórica política" de la Administración del presidente Donald Trump.

"A ellos les gusta anunciar sus planes y el futuro como que si fuera una realidad hoy, y ya hemos visto en muchas ocasiones que sus pronunciamientos no se llevan a cabo o no se vuelven realidad", sostuvo. Pese a ello, matizó su afirmación, al apuntar que si el recién iniciado Gobierno de Abelardo de la Espriella no logra superar la votación en el Senado, la Casa Blanca podría insistir en imponer la presencia de tropas estadounidenses en Colombia.

"Yo creo que, en este caso es muy posible –no digo 'probable'– que si Abelardo de la Espriella no es capaz de reunir los votos en el Congreso para permitir la entrada de efectivos americanos (sic) en suelo colombiano y si intentan hacerlo aun sin ese aval del Legislativo, podría terminar siendo una violación de la soberanía colombiana", dijo al respecto.

El alcance de las "operaciones conjuntas"

Feeley alegó que "típicamente, en la doctrina militar norteamericana (sic), cuando [se] dice 'operaciones militares conjuntas', implica botas militares en el suelo extranjero", aunque aclaró que "no tiene que ser así" y, en su lugar, podría tratarse de ejercicios militares, de presencia puntual de efectivos en "comando para estar allí ofreciendo inteligencia o información, sugiriendo tácticas".

"Hay muchas formas, pero la verdad es que siempre, la raya roja y la pregunta más sensible es si van a entrar botas americanas (sic), efectivos, soldados americanos o infantes de marina americanos en territorio extranjero. Patrullar en el campo, estar en la trinchera, abrir fuego o apretar gatillos, todas esas acciones representarían, para EE.UU. y Colombia, una nueva frontera", abundó.

En ese orden, puntualizó que la colaboración histórica entre EE.UU. y Colombia se ha limitado a lo que en el país norteamericano se denomina "equipar y entrenar", que consiste en preparar a las fuerzas castrenses locales, pero no descartó que ello cambiara, visto queHegseth y otros altos cargos estadounidenses "quieren tener sus soldados operando codo a codo con sus contrapartes, en este caso, en Colombia".

¿Solo retórica?

El exmilitar insistió en que las declaraciones "bélicas" y "bravuconas" de Washington son, en mucho, solo eso: palabras que se dicen, pero que no necesariamente vendrán seguidas de acciones destinadas a hacerlas realidad. No obstante, advirtió que la imprevisibilidad que caracteriza a Trump hace imposible descartar del todo cualquier opción que se haya anunciado en público.

"Yo, la verdad no sé. Nadie puede saber de antemano si estamos ante una nueva frontera en el despliegue de fuerzas americanas (sic) en Quibdó, en Putumayo, en otros departamentos en Colombia. Pero, sin lugar a dudas, tenemos señales de parte del Gobierno de De la Espriella que ellos quieren proceder con estas acciones", consideró.

Por otro lado, al cuestionar la disposición del recién investido mandatario de hacer caso omiso de las lecciones que ha dejado más de un cuarto de siglo de combate al crimen organizado por la vía militar, Feeley conminó a las autoridades colombianas a "estudiar la historia reciente", tanto en lo que compete al Plan Colombia como en lo relativo a las declaraciones de los altos funcionarios estadounidenses, empezando por Trump.

"Un gobierno como el de Colombia tiene que mirar la historia reciente. En ciertos pronunciamientos y bravuconerías, el presidente Trump dijo que iba a aniquilar una civilización en Irán. Obviamente, eso es una estupidez decir algo así y no ocurrió. En otros momentos, el presidente Trump –o Marco Rubio o Peter Hegseth– han anunciado que ya se acerca el fin en Cuba. Hay una opacidad en su forma de hablar, pero siempre cargada de bravuconería, de palabras fuertes. A ellos les encanta esa imagen de tipo vaquero [a lo] John Wayne, que llega y pone orden, y todos los malos [son] castigados y todos los buenos [son] salvados", redondeó.