La Casa Blanca publicó un informe titulado "La gran estafa del trasbordo", en el que identifica a más de 40 países en una red de trasbordo ilegal de mercancías de origen chino diseñada para burlar los aranceles del presidente Donald Trump. Según el documento, más de cuatro decenas de Estados, entre ellos Canadá, Israel, México y Japón, forman parte de esa red.
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Los bienes, fabricados en su mayor parte en China, reciben un tratamiento mínimo en el extranjero y se reexportan a Estados Unidos bajo nuevas identidades de origen. El informe describe una "Red de Trasbordo en la Sombra", con nodos de producción que realizan ensamblaje ligero y nodos logísticos dedicados al reetiquetado y la reexportación.
Según el documento, la Red de Trasbordo en la Sombra se divide en tres niveles.
El primer nivel, denominado Líderes de Escala Diversificados, agrupa a Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, México, Corea del Sur y Taiwán. Se trata de países y bloques con grandes volúmenes absolutos de bienes vinculados a China, bases industriales diversificadas y plataformas de exportación importantes hacia Estados Unidos, donde el riesgo de trasbordo ilegal queda inserto dentro de amplios flujos comerciales legítimos.
El segundo nivel, Líderes de Escala con Integración Económica Significativa con China, incluye a Brasil, Indonesia, Malasia, Tailandia, Turquía y Vietnam. Estos países combinan importantes volúmenes de trasbordo con una integración más profunda en las cadenas de suministro vinculadas a China, el abastecimiento de insumos, las plataformas de manufactura, los sistemas logísticos o los canales regionales de reenvío.
El tercer nivel, Pequeños Objetivos Oportunistas Chinos, reúne a economías más pequeñas, como Argentina, Azerbaiyán, Georgia, Suiza, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Uzbekistán, Kenia y Marruecos, entre otras. Presentan volúmenes absolutos más bajos de trasbordo, pero ofrecen ventajas específicas que las convierten en objetivos oportunistas para el reenvío de bienes vinculados a China.
Esa estructura permite eludir los elevados aranceles impuestos a China. Las estimaciones del volumen anual de trasbordo ilegal oscilan entre 40.000 y 303.000 millones de dólares. En un escenario promedio de 75.000 millones, el documento calcula unos 450.000 empleos desplazados, una reducción del PIB de entre 113.000 y 150.000 millones de dólares y pérdidas de ingresos federales de entre 19.000 y 26.000 millones.
El informe también plantea el desarrollo de un sistema de inteligencia artificial denominado "Frontera Detective". Este sistema integraría datos de envíos, historiales de rutas y detección de anomalías para ayudar a distinguir el comercio legítimo del ilegal.