"Mi abuelo almorzaba con Hitler": el pasado familiar nazi del periodista que le preguntó a Zelenski cómo ayudar a "matar a más rusos"

Antes de llegar al círculo más cercano del líder nazi, el abuelo de Martens militó en las temibles SA y se unió al partido nazi. Luego llegó a condenar a muerte a desertores alemanes. Tras la guerra quedó impune y se convirtió en el "héroe de la infancia" del periodista.

La belicosidad de la pregunta del periodista alemán Michael Martens sobre qué podían hacer los europeos para ayudar al régimen de Kiev a "matar a más rusos", dirigida al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, durante una rueda de prensa en Belgrado (Serbia) el pasado fin de semana, adquiere un nuevo matiz a la luz de un artículo publicado por el propio Martens en 2024, donde confiesa que su abuelo formó parte del círculo íntimo de Adolf Hitler, llegando a compartir mesa con el líder de la Alemania nazi.

Así, Martens afirma que su abuelo, Hans-Hermann Martens, era miembro de las SA (Sturmabteilung), la violenta milicia paramilitar inicial del nazismo, conocida como los 'camisas pardas'. Además, formaba parte del partido nazi NSDAP y en 1936 fue nombrado fiscal por Hitler.

"Todavía conservamos el certificado de nombramiento con la firma original de Hitler, en el fondo de un montón de documentos familiares", sostiene el periodista.

A partir de 1941, Hans-Hermann operó como un alto oficial del Estado Mayor de la Wehrmacht, las Fuerzas Armadas regulares del régimen. 

Según reveló el reportero, su abuelo logró la máxima cercanía con el dictador nazi, al describir "su día a día como oficial en el círculo de seguridad más estrecho alrededor de Hitler y las conversaciones en su mesa a la hora del almuerzo, a la que fue invitado en varias ocasiones".

Un verdugo que burló a la justicia

Hacia el final de la guerra, el abuelo ejerció como juez militar persiguiendo a sus propios compañeros de armas que decidieron desertar.

El autor reconoce que su familiar ordenó ejecuciones: "No sé cuántas sentencias de muerte dictó mi abuelo contra desertores capturados. Que sí dictó algunas se lo contó una vez a mi padre".

Tras la capitulación de la Alemania nazi en 1945, Hans-Hermann Martens no fue castigado y pudo "continuar su carrera [de jurista] en la República Federal casi sin interrupciones", convirtiéndose en "el héroe de la infancia" del periodista. Vivió hasta 1988 y llegó a ser "presidente de sala del Tribunal Social Superior de Baja Sajonia". Según relata su nieto, incluso a una edad avanzada "mantenía una oficina en la que escribía sus libros" en la ciudad de Celle. 

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