El Tribunal Marítimo de Guangzhou, China, resolvió una disputa entre los propietarios de dos buques extranjeros que habían colisionado en aguas cercanas al estrecho de Ormuz, informó este lunes Xinhua.
En junio de 2025, se produjo un choque entre las embarcaciones Adaline, con bandera de Antigua y Barbuda, y Front Eagle, con bandera de Liberia. Tras el accidente, las partes acordaron someterse a la legislación china y llevar el asunto a sus tribunales.
Según el reporte, la corte logró resolver el caso cuyas demandas ascendían a 26,5 millones de dólares. El proceso incluía varias etapas, entre ellas el embargo de los buques, la creación de un fondo y la verificación técnica de los hechos.
Desde el tribunal indicaron que un investigador técnico marítimo fue incorporado de manera innovadora en el proceso, ante las discrepancias entre las partes, quien reconstruyó las circunstancias del accidente y ayudó a determinar las responsabilidades por las infracciones cometidas.