El misil antitanque ruso Vijr (Vórtice, en español) ha sido adaptado para combatir drones, después de que el uso de vehículos blindados se haya reducido en el campo de batalla, declaró este lunes Alán Lúshnikov, director del consorcio Kaláshnikov.
El Vijr fue desarrollado originalmente como un misil aire-tierra para helicópteros Ka-52. Según Lúshnikov, durante la fallida contraofensiva ucraniana de 2023 demostró su eficacia, cuando la aviación del Ejército lo utilizó contra vehículos blindados.
Sin embargo, el uso masivo de drones, incluidos aquellos controlados mediante fibra óptica, redujo la presencia activa de blindados en el campo de batalla, por lo que el Vijr comenzó a utilizarse contra vehículos aéreos no tripulados.
Además, la empresa resolvió modificar el misil, introduciendo un sensor de objetivo sin contacto que ahora opera bajo el principio aire-aire y que ya se emplea en condiciones de combate. Está guiado mediante un haz láser, mientras el operador acompaña el misil y proporciona la designación del objetivo.
Según las características publicadas por Kaláshnikov, el Vijr-1 es un misil guiado de aviación con un alcance de entre 700 y 8.000 metros, que pesa 59 kilos e impacta eficazmente objetivos terrestres, de superficie y aéreos, tanto de día como de noche, e incluso en condiciones climáticas adversas.