La Administración de Donald Trump prepara un mecanismo para intentar cobrar multas migratorias a miles de mexicanos, guatemaltecos y hondureños que ya fueron deportados de Estados Unidos por no abandonar el país cuando se les ordenó.
De acuerdo con los documentos citados por Wired, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) busca contratar empresas privadas que localicen a estas personas en sus países de origen y les notifiquen las deudas pendientes. La CBP busca localizar a 66.387 personas deportadas que acumulan en conjunto más de 423 millones de dólares en multas.
La sanción puede alcanzar los 998 dólares por cada día que una persona permaneció en EE.UU. después de recibir una orden de abandonar el país. Además, desde el año pasado existe una multa de 15.000 dólares para quienes sean detenidos al cruzar la frontera sin autorización, con posibles incrementos en determinadas zonas bajo custodia conjunta de agentes y fuerzas armadas.
Para hacer efectivo el cobro, CBP cerró esta semana una licitación de tres días mediante la cual seleccionará una o varias agencias de cobranza estadounidenses. Estas compañías deberán tener capacidad para localizar a los deudores en México, Guatemala y Honduras, aunque la búsqueda no estará limitada exclusivamente a esos países. El objetivo será realizar notificaciones de manera presencial y gestionar el pago de las sanciones pendientes.
Multas extraordinariamente elevadas
Los documentos oficiales establecen que las empresas contratadas deberán entregar a los deportados folletos con información sobre las multas y explicarles cómo realizar los pagos a través del portal oficial Pay.gov. El procedimiento plantea además una dificultad para quienes ya se encuentran fuera de Estados Unidos, ya que el sistema de pago requiere cuentas bancarias estadounidenses, según la información proporcionada.
Las cantidades reclamadas pueden alcanzar cifras extraordinariamente elevadas; el monto máximo acumulable por permanecer en el país después de una orden de salida es de cinco años. Esta semana, por ejemplo, una madre mexicana de San Diego, con tres hijos estadounidenses, recibió por correo una reclamación de 1,82 millones de dólares.