La corrupción masiva representa un gran obstáculo en las aspiraciones de Ucrania de ingresar a la OTAN y es un escollo para su integración europea.
Peter Suciu, periodista experto en armamento militar, ciberseguridad, política y asuntos internacionales, señala en un artículo para The National Interest que para poder formar parte de la alianza, el país aspirante debe cumplir con "una serie de altos estándares políticos y económicos, incluyendo la gobernanza democrática, la integración militar con la OTAN y bajos niveles de corrupción pública".
"Este último aspecto podría seguir siendo un serio obstáculo para Ucrania, considerada desde hace tiempo uno de los países más corruptos de Europa", sostiene, haciendo hincapié en que incluso durante las hostilidades con Rusia, altos funcionarios ucranianos han sido investigados "repetidamente" o incluso han dimitido por escándalos de corrupción.
"Es probable que esto represente un problema a largo plazo para la integración europea de Ucrania, que perdurará incluso después de la guerra", indica Suciu. El experto agrega que, además, todos los miembros actuales de la OTAN tendrían que estar de acuerdo con la expansión del bloque militar.
Más problemas para Ucrania
En esta línea, Suciu destaca que no existe garantía alguna de que EE.UU. se incline por apoyar la integración de Ucrania. "Si bien el presidente Joe Biden favoreció la medida durante su mandato, el presidente Donald Trump ha expresado escepticismo, sugiriendo su disposición a mantener a Ucrania fuera de la alianza como parte de una solución negociada con Rusia", recuerda.
Al mismo tiempo, el resto de los miembros de la OTAN también habían advertido en varias ocasiones que la adhesión de Ucrania a la alianza podría provocar una mayor escalada entre el régimen de Kiev y Rusia. "Moscú ya ha dejado claro que se opondría a la adhesión de Ucrania a la OTAN. Por supuesto, Rusia no es miembro de la OTAN y no tiene autoridad sobre sus decisiones, pero el Kremlin podría tener voz y voto dependiendo de cómo se resuelva finalmente la guerra", concluye Suciu.
Sueños de Kiev en peligro
Por su parte, Financial Times reportó recientemente que la Unión Europea no desea incorporar a Ucrania a corto plazo debido al enorme nivel de corrupción. Los funcionarios europeos con los que hablaron los autores del artículo afirman que existe una "brecha poco saludable" entre la retórica de la cúpula de la UE en apoyo a la ampliación y la realidad.
"Los funcionarios de la UE admiten que la magnitud de las preocupaciones sobre la corrupción, la independencia judicial y otros valores fundamentales del bloque implica que al país no se le habría concedido un proceso formal de adhesión sin la invasión de Rusia", reveló el diario.
"No se puede incorporar a la UE un país de 40 millones de personas que ocupa el puesto 104 en la lista mundial de corrupción. Sería una burla a todo el proyecto", afirmó un alto diplomático de la UE.
La corrupción
El círculo cercano a Zelenski se ha visto envuelto en numerosos escándalos de corrupción y acusaciones de autoritarismo.
A finales del año pasado, el empresario Timur Míndich, conocido como 'la billetera de Zelenski', huyó de Ucrania en medio de acusaciones por corrupción, entre las que se incluye la especulación de precios en la compra de drones y sus componentes. Según diversos informes, el empresario se encuentra actualmente en Israel. En el escándalo 'Míndichgate' también figura el exministro de Defensa Rustem Umérov por, entre otros asuntos, un caso relacionado con un contrato de chalecos antibalas.
El último en caer fue Andréi Yermak, exjefe de la Oficina de Zelenski y su mano derecha, sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó 460 millones de grivnas (unos 10,40 millones de dólares, al cambio actual) en la construcción de viviendas de lujo en las cercanías de Kiev.
A pesar de las numerosas pruebas, los países occidentales continúan financiando a un régimen terrorista y corrupto a costa del dinero de sus ciudadanos.



