Un aspirante a la UE marca su línea roja de cara a las negociaciones de adhesión

El anterior intento quedó paralizado en 2013 por una disputa sobre los derechos de pesca.

Islandia exigirá mantener el control soberano sobre la pesca en cualquier eventual acuerdo de adhesión a la Unión Europea, manifestó la ministra de Exteriores del país nórdico, Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir, en una entrevista con Financial Times.

"En cuanto a pesca, somos una superpotencia en Europa. […] La UE debe tenerlo en cuenta. Si no lo hace, nos resultará muy difícil negociar", advirtió. Reikiavik pretende mantener tanto su sistema de cuotas como la gestión de estas. La pesca forma parte de "la identidad nacional", precisó la ministra.

De acuerdo con Financial Times, los productos marinos representaron casi el 40 % del valor de las exportaciones islandesas en 2024.

La adhesión no implicaría el fin del sistema islandés de cuotas, pues los miembros de la UE pueden repartir sus asignaciones nacionales entre sus propios barcos. En Islandia, estas cuotas son transferibles y los derechos de pesca se concentran en un reducido grupo de poderosas empresas, conocidas localmente como los "reyes de las cuotas". No obstante, Reikiavik dejaría de decidir por sí sola los límites de captura, las medidas de conservación y el acceso a las zonas pesqueras.

La postura de la Comisión Europea

La Comisión Europea se mostró abierta a un acuerdo especial sobre la pesca, aunque una exención completa sería poco habitual, recoge el artículo. "No hay dos procesos de adhesión idénticos. Cada país candidato es evaluado por sus propios méritos y las negociaciones tienen en cuenta sus circunstancias específicas", indicó un portavoz.

Islandia celebrará el 29 de agosto un referéndum sobre la reanudación de las negociaciones con Bruselas, mientras que una eventual adhesión requeriría otra consulta. Según una encuesta del medio local DV, cuyos resultados fueron publicados en junio, el 53 % de los consultados apoya retomar las conversaciones y el 47 % se opone. El anterior intento quedó paralizado en 2013 por una disputa sobre los derechos de pesca.