Un hombre tuvo que huir de su departamento de alquiler en Greenock (Escocia, Reino Unido) luego de que miles de avispas invadieran su dormitorio a través de grietas en el techo. Craig McDonald, de 38 años, relató que la plaga comenzó con un par de insectos, pero escaló rápidamente hasta impedirle entrar a su propia habitación, sufriendo constantes picaduras junto a sus mascotas.
Al buscar auxilio, la agencia administradora Oak Tree Housing Association ignoró la gravedad del caso. En un giro insólito, la empresa argumentó que no era temporada de avispas y sugirió que "probablemente se trataba de murciélagos, una especie rara", aconsejándole dejarlos tranquilos.
Aunque la agencia finalmente envió un exterminador, la plaga persistió y Sanidad Ambiental se desentendió del caso. Agotado y desplazado de su hogar, McDonald teme tener que abandonarlo definitivamente, ya que el nido principal sigue en el desván.
"Esto está teniendo un impacto grave en mi salud. Estoy preocupado por mis perros y mi gato. No he dormido bien en 10 días [...]. Nos pican todo el tiempo. Es horrible", lamentó el inquilino. Ante la presión, la agencia inmobiliaria emitió un breve comunicado asegurando que trabajan con Craig para resolver la situación "lo antes posible".