Palantir Technologies está trasladando los beneficios de sus operaciones europeas a Estados Unidos, lo que permite al gigante del análisis de datos, con sede en Florida, pagar impuestos mínimos en Europa, según reveló un nuevo informe del Centro para la Responsabilidad y la Investigación Fiscal Corporativa Internacional (CICTAR, por sus siglas en inglés), una organización financiada en parte por sindicatos británicos.
El documento apunta que, aunque el 26 % de todos los ingresos de Palantir proceden de clientes fuera de EE.UU., solo el 4 % de los ingresos son contabilizados en el extranjero. La razón no está clara, pero los investigadores sugieren que los contratos con los clientes se firmaban con las empresas estadounidenses de Palantir, las cuales, a su vez, pagaban una tarifa por servicios a sus filiales locales de cada país para llevar a cabo el trabajo.
Esto permitió a la compañía, con unos beneficios de 1.600 millones de dólares en 2025, pagar solo 22,7 millones de dólares en impuestos, lo que representa apenas el 1,4 % de todos sus beneficios. Esta situación fue posible gracias a las exenciones fiscales concedidas a la empresa durante el primer y el segundo mandato presidencial de Donald Trump.
El gigante tecnológico niega haber infringido ninguna ley. "Los precios de transferencia, que distribuyen los beneficios de una empresa entre las entidades del grupo de compañías Palantir, son una práctica completamente estándar y prácticamente universal para las grandes empresas multinacionales", declaró el portavoz de la compañía, citado por The Guardian.
Polémica reputación empresarial
Fundada en 2003, tras los atentados del 11 de septiembre, por el multimillonario tecnológico Peter Thiel, aliado de Trump, Palantir se ha convertido en un importante proveedor de 'software' de análisis de datos para gobiernos de todo el mundo. Su tecnología se utiliza en defensa, inteligencia, labores policiales e incluso en el sector sanitario.
Sin embargo, la empresa se enfrenta a un escrutinio cada vez mayor por su presunta implicación en violaciones de los derechos humanos, como su colaboración con el Ejército israelí y su ayuda a EE.UU. para reprimir la migración irregular.
Además, el director ejecutivo de la empresa, Alex Karp, es autor de numerosas declaraciones controvertidas. Así, el manifiesto de Palantir, basado en un libro de Karp, sostiene que algunas culturas son "disfuncionales" y que las democracias liberales solo pueden sobrevivir mediante el "poder duro" que posibilita el 'software'.
¿Quién es Alex Karp? La mente detrás de Palantir, la compañía que llevó la IA al campo de batalla