El presidente de EE.UU., Donald Trump, enfrenta una inesperada presión contra su "guerra" arancelaria al interior de su propio país, ya que 25 estados demandaron al Gobierno para impugnar el aumento de tarifas que el mes pasado impuso a 60 economías a escala global, reveló la agencia AP.
También explicó que los estados demandantes consideraron que los nuevos aranceles, que implican aumentos del 10 % al 12,5 %, en realidad son "un pretexto" para sustituir los que la Corte Suprema anuló en febrero pasado.
"Después de perder en la Corte Suprema, la administración vuelve a intentar aumentar ilegalmente los impuestos a las familias y las empresas con una nueva ronda de aranceles", denunció, por su parte, Letitia James, la fiscal general de Nueva York, uno de los estados que acusó al Gobierno porque consideran que esta decisión perjudica a los consumidores estadounidenses, ya que aumenta el precio de productos importados.
La lista de demandantes incluye a: Arizona, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Kentucky, Massachusetts, Maryland, Maine, Míchigan, Minesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Carolina del Norte, Oregon, Pensilvania, Rhode Island, Virginia, Vermont, Washington y Wisconsin.
En julio, el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, anunció la entrada de vigor de un nuevo arancel dirigido a las mercancías de 59 países y la Unión Europea que, según Washington, no han combatido suficientemente el trabajo forzado.
La medida forma parte de las políticas proteccionistas impuestas por Trump desde que asumió por segunda vez la presidencia de EE.UU., en enero del año pasado, lo que ha reconfigurado y sumido en la incertidumbre al comercio internacional, además de que ha provocado reclamos de los países afectados.


