Francia puede enfrentarse a una cifra millonaria por el calor extremo. Los incendios y las olas de calor podrían costarle al país entre 3.000 y 6.000 millones de euros en 2026, lo que equivale a entre 0,1 y 0,2 puntos del PIB, según cálculos de Le Monde.
De acuerdo con lo difundido, el impacto económico de la carencia de agua ya tiene un precedente en 2022, cuando la última gran sequía le costó a la economía francesa al menos 5.600 millones de euros. Sin embargo, la factura de este año podría ser aún mayor, dado que desde mayo los episodios de calor extremo se han sucedido de forma más precoz, frecuente y prolongada que en veranos anteriores, y han ido acompañados de incendios devastadores que ya han quemado más de 116.000 hectáreas en todo el país.
Al mismo tiempo, se agrava el impacto en la agricultura y la ganadería debido a la caída del rendimiento de los cereales, las hortalizas y la leche, así como a la muerte de millones de cabezas de ganado. En concreto, el instituto Rexecode estima que la producción agrícola francesa podría caer un 10 % en valor.
Una ola de calor asfixia a Europa, dejando centenares de muertos ¿qué está pasando?