País europeo cierra todas las esclusas en una región y prohíbe extraer agua por sequía extrema

El organismo de gestión hídrica de Países Bajos aplica medidas sin precedentes en el oeste del país para preservar el agua dulce y evitar daños irreversibles en diques y ecosistemas.

El organismo responsable de la gestión del agua en el oeste de Países Bajos anunció este lunes un paquete de medidas calificadas como "únicas" que incluyen el cierre total de todas las esclusas y la prohibición de extraer agua superficial. Las restricciones entrarán en vigor a partir del miércoles 5 de agosto y afectarán tanto a la navegación profesional como a la recreativa, según informó la entidad en un comunicado oficial.

La decisión responde a la sequía prolongada y al descenso de las reservas de agua dulce, que han puesto bajo presión el sistema hídrico de la zona costera. El responsable del organismo, Stijn van Boxmeer, señaló que la zona se encuentra "en este momento en una situación excepcional" y agregó que "la reserva de agua dulce en nuestra región disminuye rápidamente, mientras que ahora mismo necesitamos esa agua para evitar daños en los diques, proteger la naturaleza y mantener la calidad del agua en el nivel más alto posible".

El organismo no había adoptado anteriormente medidas de este alcance. "Somos conscientes de que esto tiene grandes consecuencias para los residentes y las empresas, pero intervenir ahora es inevitable", afirmó Van Boxmeer. El directivo insistió en que "solo si utilizamos con cuidado el agua disponible podremos limitar daños mayores e irreparables en nuestro entorno".

La prohibición de usar agua superficial rige para toda el área de competencia del organismo, comprendida entre las ciudades de La Haya y Róterdam. Esto afecta, entre otros, al sector de la horticultura bajo invernadero, la agricultura, las organizaciones ambientales, los municipios, los campos de golf y clubes deportivos, los centros ecuestres y los residentes que emplean agua de canales para regar sus huertos y jardines. El pasado jueves, la entidad ya había restringido el paso por las esclusas de Maassluis, Schiedam y Vlaardingen para evitar la intrusión de agua salada del mar.