El Gobierno de Cuba denunció este miércoles el bloqueo de más de 7.000 contenedores con productos esenciales que permanecen varados en puertos caribeños sin poder llegar a la isla, recogen medios locales.
El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva Fraga, presentó la denuncia ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, advirtiendo que la retención afecta directamente a la vida de millones de cubanos.
Entre la carga bloqueada se encuentran alimentos, equipos para la transformación energética, insumos críticos para el sistema de agua potable que necesitan más de 3 millones de personas diariamente y medicamentos de emergencia. El funcionario enfatizó que todas estas mercancías fueron adquiridas legalmente bajo las normas comerciales internacionales.
Pérez-Oliva lanzó una advertencia contundente: responsabilizó por cualquier pérdida de vidas inocentes tanto a quienes bloquean activamente el arribo de los contenedores como a aquellos que permanecen indiferentes ante la situación o se alinean con los intereses estadounidenses. El ministro calificó la situación como un "genocidio" durante su comparecencia parlamentaria.
"Yo quería aprovechar la ocasión para responsabilizar a los que tratan de impedir el arribo de esta mercancía, a los que permanecen impasibles permitiendo que este genocidio se cometa y a los que se pliegan a los intereses de los Estados Unidos en este propósito, responsabilizar por la pérdida de vidas inocentes", declaró.
Cerco contra Cuba
Washington mantiene un bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. Desde que Trump asumió su segundo mandato, en enero de 2025, la Administración estadounidense ha endurecido sus medidas de asfixia contra la isla.
Esta política extraterritorial ha estado acompañada de graves amenazas, en las que Trump ha manifestado su disposición a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno cubano, el cual, por su parte, denuncia estas acciones como un "genocidio".
La Administración Trump, que mantiene activo un despliegue militar en el Caribe con tropas del Comando Sur de EE.UU., ha admitido en reiteradas ocasiones que su objetivo es impedirle a La Habana cualquier tipo de ingresos económicos e incluso bloquear el suministro de petróleo, clave para las necesidades energéticas del país.
La situación afecta gravemente la economía de la isla, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas de la Casa Blanca, y pone en peligro servicios fundamentales como el abastecimiento de combustible, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo.