La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó por el momento la posibilidad de interponer denuncias en contra de SpaceX, la empresa del magnate Elon Musk, por los lanzamientos de cohetes que realiza en EE.UU. y que han resultado en afectaciones para ciudades fronterizas de México, como en Matamoros (Tamaulipas), en donde se han encontrado fragmentos metálicos y de plástico.
"Se optó primero por la comunicación, más que la demanda", explicó la mandataria en una conferencia de prensa en la que reconoció las preocupaciones ambientales que generan las operaciones de la empresa privada de transporte aeroespacial y fabricación de cohetes, y que ya han provocado polémicas previas.
También reveló que la Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene comunicación con las autoridades de EE.UU. para que México sea informado de los pormenores de los lanzamientos, que a veces terminan en explosiones, y se establezcan y cumplan determinadas reglas.
Por ejemplo, agregó, los residuos de los despegues no pueden caer en territorio mexicano. "Hasta ahora más o menos ha funcionado, si llegara a requerirse una demanda ya lo evaluaríamos", dijo.
José Antonio Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, precisó que en 2014 comenzó a operar una plataforma de lanzamiento de cohetes en Texas (EE.UU.), muy cerca de Tamaulipas (México). Desde entonces, las operaciones son supervisadas con estrictos protocolos para identificar la caída de piezas de las naves.
"En el último lanzamiento que ocurrió la semana pasada (...) no hubo ningún residuo en territorio ni aguas mexicanas y nuestra idea es, por supuesto, seguir manteniendo la misma coordinación, el mismo mecanismo de notificación y en su caso el tema de evaluación de riesgos ambientales", señaló.