El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, reconoció que EE.UU. podría imponerle nuevos aranceles al país en agosto, recoge el diario El Financiero.
"Cada semana es una batalla", advirtió el funcionario al evaluar la "guerra arancelaria" que el presidente estadounidense, Donald Trump, puso en marcha el año pasado y que ha reforzado las políticas comerciales proteccionistas con sanciones al resto del mundo.
En este caso, Ebrard explicó que se prevé que Washington imponga tarifas a México en agosto debido a su sobrecapacidad de producción, es decir, por producir más bienes de los que demanda su mercado interno, lo que abarata el precio de sus exportaciones y afecta al país importador.
Sin embargo, aclaró que el principal objetivo de México es que el 85 % de las exportaciones a EE.UU. se mantengan libres de aranceles, ya que forman parte de los productos protegidos por el tratado de libre comercio (T-MEC) que los dos países comparten con Canadá. También intenta que Washington reduzca o elimine las tasas que impuso el año pasado a automóviles, acero y aluminio.
La semana pasada, mientras México y EE.UU. llevaban a cabo la tercera ronda de negociaciones del T-MEC, que tendrá su cuarta edición en septiembre, la Administración Trump anunció la entrada de vigor de un nuevo arancel de entre 10 % y 12,5 % dirigido a las mercancías de 60 países que, según Washington, no han combatido suficientemente el trabajo forzado.
Al día siguiente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que "el arancelazo" no afectaba al país, puesto que se mantenía el mismo esquema y continuaban las negociaciones para sostener condiciones preferenciales, dado que son los principales socios comerciales de la región.