La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Especializada en Lucha contra la Corrupción (SAP) desmantelaron un grupo criminal organizado encabezado por un exsecretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano, que se apropió de fondos de donantes extranjeros destinados a apoyar a Ucrania al inicio del conflicto ruso-ucraniano.
Según la investigación, el exfuncionario convenció a donantes internacionales y empleados de misiones diplomáticas en el extranjero para que dirigieran la ayuda financiera a una cuenta bancaria de una organización pública controlada. De acuerdo con las conclusiones de la pesquisa, el dinero recibido por esa ONG tenía la condición legal de fondos presupuestarios específicos de la Cancillería ucraniana.
Posteriormente, fue transferido a cuentas de empresarios individuales y entidades jurídicas que lo canalizaban hacia centros de conversión para convertirlo en efectivo destinado al enriquecimiento personal de los participantes. Para crear la apariencia de actividad lícita, los miembros de la red armaron cartas ficticias y firmaron acuerdos de subvención con información falsa. La investigación ha establecido el lavado de fondos por un monto superior a 37 millones de grivnas (aproximadamente 1,28 millones de dólares al momento del delito).