Europa dispone cada vez de menos margen para imponer nuevas sanciones contra Moscú sin dañar su propia economía, declaró este lunes el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
"Las sanciones pueden ser muy, muy sofisticadas. Pero a Europa le quedan ya muy pocas opciones para imponer nuevas sanciones sin perjudicar sus propios intereses", afirmó al responder a una pregunta de la prensa.
Estas declaraciones se producen después de que los embajadores de los países de la UE alcanzaran un acuerdo sobre el 21.º paquete de sanciones contra Rusia. Al comentar esas medidas, el presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó que Occidente ha batido dos récords con su política de sanciones.
"Rusia lleva mucho tiempo enfrentándose a los intentos de imposición de restricciones por parte de Occidente: ya se ejercía presión antes de la 'Primavera rusa' de 2014 y también después de ella. Pero desde 2022, Occidente ha puesto en marcha la maquinaria rusófoba a toda potencia, batiendo récords mundiales, y ello en dos aspectos a la vez: tanto por el número de las llamadas sanciones como por su inutilidad", afirmó el mandatario.
Señaló que ante todo, estas restricciones hacen daño a sus propios autores e impulsores, así como a los pueblos de algunos países europeos y también a los de otros Estados.