El ex primer ministro israelí Naftalí Bennett prometió este lunes clasificar a Catar entre los Estados enemigos de Israel si regresa al poder. Durante su intervención en la conferencia de seguridad nacional del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, acusó a Doha de liderar una campaña global destinada a desestabilizar al país hebreo.
"En el próximo gobierno, declararé a Catar un Estado enemigo", afirmó el exmandatario en una entrevista. "Catar es un cáncer antisemita que envía metástasis a Occidente e incluso a la oficina del primer ministro israelí, con el objetivo de destruir al Estado de Israel", agregó.
Además, Bennett señaló que, durante su mandato como primer ministro, le fueron presentados informes de inteligencia que indicaban que Doha también financiaba al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a Hamás.
Representantes oficiales de Irán y Catar aún no han comentado las declaraciones del exjefe de Gobierno israelí.
Mediación a todo costo
Los comentarios de Bennett tienen lugar en medio de una desescalada del conflicto entre Irán y EE.UU. Teherán y Washington continúan intercambiando mensajes mediante facilitadores, incluyendo Catar, que desde el inicio del conflicto ha actuado como mediador.
En septiembre pasado, las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo un ataque contra miembros del movimiento Hamás que habían llegado a Doha para realizar nuevas rondas de negociaciones con representantes israelíes. El ataque, que causó la muerte de un ciudadano de Catar, fue condenado por todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo a EE.UU., el aliado clave de Israel.