Rusia apunta al corazón logístico de Ucrania: por qué ataca sus puertos y qué viene después

Las fuerzas rusas han redoblado los ataques contra los puertos ucranianos del mar Negro, una infraestructura clave para el suministro de armamento occidental y las exportaciones del país, en respuesta a los actos terroristas del régimen de Kiev.

Ante los continuos ataques de Kiev contra instalaciones civiles rusas, Moscú intensifica de forma constante sus golpes contra la infraestructura portuaria ucraniana.

Los puertos de Ucrania constituyen no solo nodos clave para la exportación, sino también un eslabón importante en la cadena de suministro de armamento occidental.

La parte rusa ha advertido en repetidas ocasiones que intensificará las operaciones contra estos objetivos si continúan los ataques ucranianos; sin embargo, Kiev no ha cambiado su táctica.

¿Qué se sabe de los ataques?

El 11 de julio, el Ministerio de Defensa de Rusia informó de que había lanzado ataques contra tres puertos ucranianos: Chernomorsk, Yuzhny e Izmaíl, que, según la cartera, desempeñan un papel clave en la logística militar de Kiev.

Este jueves, el Ministerio de Defensa de Rusia también informó de un ataque contra el puerto marítimo de Odesa, donde fueron alcanzados "objetos de la infraestructura portuaria utilizados para la descarga y el almacenamiento de cargamentos de uso militar".

Además, la semana pasada, en los puertos de Chernomorsk y Dniéper-Bug fueron alcanzados cuatro buques marítimos que realizaban entregas de cargamentos en interés del Ejército de Kiev.

El Ministerio de Defensa subraya que los ataques se dirigen exclusivamente contra instalaciones militares y energéticas de Ucrania, así como contra la infraestructura vinculada a ellas.

¿Por qué Rusia ataca puertos?

Los ataques rusos contra la infraestructura portuaria se han intensificado en el contexto de los ataques regulares de Kiev contra objetivos civiles en Rusia. Drones y misiles ucranianos impactan contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.

Además, en julio el régimen de Kiev volvió a atacar el Consorcio del Oleoducto del Caspio. Dicho consorcio agrupa a las mayores empresas de los sectores energéticos de Rusia, Kazajistán, Estados Unidos y varios países de Europa Occidental, y ya había sido objeto de cinco ataques ucranianos.

En noviembre del año pasado, cuando Kiev bombardeó el consorcio y buques rusos, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó las acciones del régimen de Kiev de "piratería" y advirtió que Moscú podría privar a Ucrania de salida al mar. 

"La forma más radical es cortar a Ucrania la salida al mar; entonces, en principio, sería imposible dedicarse a la piratería en general", declaró el mandatario.

Consecuencias de los ataques

Las consecuencias de los ataques contra los puertos ya empiezan a sentirse para el régimen de Kiev. Uno de los mayores operadores de transporte de contenedores del mundo, la naviera danesa Maersk, anunció este miércoles la suspensión de sus operaciones con el puerto de Chernomorsk. La empresa explicó su decisión por "la situación actual" en la zona del puerto. Maersk representa aproximadamente una cuarta parte del mercado total del transporte de contenedores de Ucrania.

Los propios representantes del régimen también reconocen los daños causados por los ataques. Según el ministro de Política Agraria, Tarás Vysotski, Ucrania pierde alrededor de 80 millones de dólares al día como consecuencia de estos.

"Hasta ayer entraban en los puertos cuatro o cinco buques. No eran muchos, pero el tráfico continuaba. A día de hoy, la entrada de buques se ha detenido. Es una decisión de los armadores; el Estado, por su parte, no ha impuesto ninguna restricción", declaró este jueves.

El corresponsal militar Alexánder Kots destaca que la importancia clave no reside en ataques aislados, sino en su carácter sistemático. Recordó que los puertos de Chernomorsk, Odesa y Yuzhny forman una única cadena logística a través de la cual las Fuerzas Armadas de Ucrania reciben combustible, municiones de fabricación occidental y componentes para drones.

"El objetivo táctico de los ataques diarios es reducir la capacidad operativa del nodo marítimo de Odesa hasta un nivel en el que los suministros procedentes del exterior dejen de ser rentables debido al tiempo de entrega y al coste de los seguros", explicó Kots.