A pesar de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, habla con frecuencia en público de la amenaza de asesinato que pesa sobre él, en privado rara vez menciona el tema y está acostumbrado a bromear al respecto, según reveló este martes Semafor, refiriéndose a fuentes al tanto de la situación.
"Lo dice también en privado con frecuencia: 'Nadie me dijo lo peligroso que era ser presidente, y si me lo hubieran dicho, probablemente no me habría presentado'. Y hace comentarios así en broma, pero hay una realidad detrás de eso", confesó un funcionario de la Casa Blanca al medio.
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Como ejemplos, el medio enumera algunos incidentes. La semana pasada, en medio del colapso del alto el fuego entre Teherán y Washington, Trump aseguró durante la cumbre de la OTAN en Ankara: "Soy el número uno en la lista de objetivos a eliminar por parte de Irán". Así, de acuerdo con informes, las preocupaciones de seguridad lo obligaron a cambiar de avión, su nuevo Air Force One regalado por el Gobierno catarí.
Otro incidente ocurrió en junio, durante una pelea de UFC en la Casa Blanca, cuando Joe Rogan, un creador de pódcast, bromeó sobre un posible ataque terrorista. El mandatario estadounidense, a su vez, respondió: "¡De alguna manera tenemos que morir!". Posteriormente, ocho personas fueron acusadas por un presunto complot para atacar el evento.
Asimismo, este año un tirador logró acceder a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Las autoridades indicaron que el atacante buscaba dañar no solo al presidente, sino también a otros altos funcionarios de su equipo. A pesar de la gravedad del incidente, Trump insistió en que se le permitiera regresar al escenario para terminar su discurso. Las autoridades se lo impidieron, pese a sus protestas.
"Probablemente el personal está mucho más preocupado que él", señaló un exfuncionario. "Sigo volviendo a la Cena de Corresponsales, porque fue entonces cuando fue muy muy evidente que quería salir de inmediato y terminarla, y fue como: 'No, no vamos a hacer eso'", relató.
Además, Trump ha seguido dando discursos en espacios al aire libre, a pesar de las recomendaciones del Servicio Secreto de trasladar sus eventos a espacios cerrados tras el intento de asesinato en Butler, Pensilvania, hace dos años. Sin embargo, los asistentes del líder estadounidense insisten en que el peligro no influye en sus decisiones políticas. "Nunca lo he oído decir: 'Necesitamos hacer esto porque quieren matarme'", aseguró un alto cargo.
Analistas de Semafor sostienen que el atentado de Butler no solo impulsó el regreso de Trump a la presidencia, sino que también lo hizo más obsesionado con sus objetivos y su legado. Conforme a una fuente cercana al presidente, el riesgo ha "endurecido su determinación" y le ha ofrecido "una conclusión sobre su lugar en la historia".