El líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, ordenó este jueves acelerar la modernización de las bases navales del país después de que Pionyang pusiera recientemente en servicio un nuevo destructor multimisión.
Durante una reunión del Comité Militar Central del Partido de los Trabajadores de Corea, se confirmó "la dirección de las actividades del Ejército Popular y sus tareas específicas para acelerar la construcción de bases navales modernas y la modernización técnica de los astilleros en todos los niveles", informa la agencia estatal KCNA.
Se indica que la orden se toma "en consonancia con la transformación radical de la posición y el papel de la Armada" y para llevar a cabo "la gran misión histórica de remodelar por completo las zonas mineras de carbón en todo el país". Además, se debatió una medida estructural para su implementación y una propuesta para la movilización de tropas.
A finales de junio, la RPDC anunció la incorporación del destructor Choe Hyon, presentado como un hito en la "época dorada" de la Armada y símbolo de la autosuficiente capacidad defensiva marítima del país. Pionyang afirma que el buque sitúa a sus fuerzas navales "al nivel más avanzado y ultramoderno al estilo coreano", reforzando cualitativamente su fuerza de combate en el marco de la aspiración a convertirse en potencia marítima en el siglo XXI.
Reformas de inteligencia y fuerza nuclear "con visión de futuro"
A parte de la Armada, pretende reforzar las actividades de su agencia de espionaje "de forma radical". En particular, en la reunión del jueves, se propusieron "tareas y maneras de ampliar de forma multifacética las funciones y misiones de la Oficina General de Reconocimiento e Inteligencia", así como "mejorar radicalmente su capacidad de realizar actividades de reconocimiento e inteligencia militar", recoge KCNA. Se señala que el organismo "desempeña un papel fundamental en el control de las amenazas de los enemigos potenciales y en la recopilación de información clave".
Asimismo, las autoridades decidieron modernizar "la infraestructura técnica de los sistemas de combate, reforzar la fuerza nuclear tanto en calidad como en cantidad e impulsar el plan para estandarizar, especializar y modernizar las bases militares con visión de futuro", se señala.
Además, se abordaron cuestiones para reforzar la preparación para el combate de las unidades del Ejército en todos los niveles, de manera que "reflejen la situación militar y política actual y las exigencias de la época".
En total, Kim Jong-un firmó siete órdenes sobre las medidas militares, que fueron discutidas y decididas por la Comisión Militar Central.