Por primera vez desde 1982, China realizó este lunes el ensayo de un misil disparado desde un submarino, un ejercicio que sirve para poner a prueba un elemento crucial de su triada nuclear. Sin embargo, los analistas consideran la prueba como una señal para EE.UU. y sus aliados en la región, informó South China Morning Post.
"Esta prueba de misiles parece haber tenido como objetivo principal enviar señales estratégicas, más que experimentar con técnicas o desarrollar operaciones", afirmó Zhao Tong, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, con sede en Washington, explicando que el país asiático posee esta capacidad desde hace tiempo, pero que ahora la ha mostrado en público por primera vez. Destacó que también es simbólico que la prueba se realizó en medio del deterioro de las relaciones entre China y Japón.
Al mismo tiempo, la prueba muestra que China está entrando en una nueva fase de expansión de su flota de submarinos de misiles balísticos y el fortalecimiento de su capacidad de ataque nuclear submarino, indica Zhao.
Una opinión similar fue expresada por Yue Gang, excoronel del Ejército chino, que señala que la acción se ajusta al contexto geopolítico actual y envía un mensaje estratégico tanto a Washington como a Tokio. "Si el lanzamiento se hubiera producido desde el mar de Bohai [un golfo en el noreste de China], los restos del misil habrían caído cerca de Japón, lo que constituiría una señal calculada destinada a inquietar y advertir a Tokio", señaló.
La prueba
La Armada del Ejército chino anunció el lunes que había llevado a cabo con éxito el lanzamiento de un misil estratégico desde un submarino de propulsión nuclear hacia una zona de alta mar en el océano Pacífico. Según las autoridades militares, el proyectil transportaba una ojiva simulada y alcanzó con precisión el área designada para la prueba.
China aseguró que se trató de un ejercicio militar rutinario que no estuvo dirigido contra ningún país e instó a la comunidad internacional a no sobrerreaccionar ni interpretar el lanzamiento como una amenaza.
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Desde Pekín subrayaron que el ensayo formaba parte del programa habitual de entrenamiento de sus Fuerzas Armadas y que las autoridades notificaron previamente a los países pertinentes, en línea con las prácticas internacionales.
Reacciones
Tras la prueba, el Departamento de Estado de EE.UU. instó a China a participar en debates sobre el control de armas y a comprometerse a establecer un mecanismo de notificación para todos los lanzamientos de misiles balísticos de alcance intercontinental y espaciales.
"EE.UU. supervisó el lanzamiento de prueba realizado por China desde un submarino de un misil balístico de alcance intercontinental desarmado, que cayó en el sur del océano Pacífico", señaló el organismo, denunciando la "rápida y opaca acumulación de armas nucleares por parte de Pekín".
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Motegi Toshimitsu, se reunió este martes con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, a los que había expresado su preocupación por el lanzamiento del misil chino desde la perspectiva de la seguridad de Japón y la región.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores neozelandés, Winston Peters, calificó la prueba de "profundamente preocupante". "Hoy China nos informó de sus planes de lanzar un misil balístico de largo alcance en el Pacífico Sur. Parece que, a pesar de nuestras preocupaciones de larga data sobre este tipo de actividad, China llevó a cabo la prueba solo unas pocas horas después de informarnos", aseveró. Además, agregó: "El Pacífico es un océano de paz y estamos profundamente preocupados por los ensayos de armas con capacidad nuclear por parte de China en el Pacífico Sur".



