Brote de rusofobia en un Parlamento hace buscar propaganda en dibujos animados

Una carta de 50 diputados pide a la cartera de Cultura intervenir contra una niña animada que luce gorros soviéticos.

Una serie de dibujos animados para preescolares que narra las aventuras de una niña y un oso de circo jubilado preocupó a un grupo de parlamentarios británicos, que encontraron allí una forma de supuesta propaganda rusa encubierta, reporta The Guardian.

La protagonista de 'Masha y el Oso' efectivamente es rusa y su historia se basa en un cuento popular tradicional ruso y el espectador encuentra muchos objetos con la grafía cirílica, aunque otros aparecen traducidos a idiomas occidentales, en función de la audiencia de cada canal que transmite la serie. Durante la última década, se ha convertido en uno de los programas infantiles más populares de todos los tiempos en YouTube. Así, uno de sus episodios de siete minutos, 'Receta desastre', ha sido visto más de 4.600 millones de veces en la plataforma con la voz inglesa y 2,5 millones en su versión en castellano.

Sea por la rusofobia extrema o por envidia a su popularidad, estos dibujos animados recibieron recientemente las críticas del Centro Ucraniano para la Lucha contra la Desinformación y del ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, quien encontró en la actuación unos "mensajes militaristas" y "ambiciones imperiales".

La arremetida contra Masha resultó contagiosa y en el Reino Unido desembocó en una carta de 50 diputados, miembros de seis partidos a la secretaria de Cultura, Media y Deportes, Lisa Nandy. Los autores señalan un episodio en el que la menor luce lo que parece ser un casco de tripulante de tanque y un uniforme de la era soviética, y otro, donde lleva, según la misiva, lo que parece ser una gorra de guardia fronteriza soviética. Con motivo de la reciente renovación de la serie para Netflix y su disponibilidad en otras plataforma digitales, instan a intervenirla.

A los parlamentarios los preocupó asimismo un tuit de la cuenta del estudio de animación Animaccord, con sede en Chipre y con los derechos de autor, en el que la niña se proclama "soldada con una red para mariposas" y se asocia con un ejército. Los autores opinan que algunas de las travesuras de Masha constituyen "contenido propagandístico" que "no es sutil", recoge el medio británico.