El Parlamento francés aprobó definitivamente una ley que impone sanciones económicas a los productos vendidos por plataformas de 'moda ultrarrápida' como Shein, Temu y AliExpress, con el objetivo de frenar un modelo basado en la acumulación y la renovación constante de mercancías, recoge France24.
La norma establece un recargo financiero por producto que aumentará progresivamente y podrá alcanzar los 20 euros (22,8 dólares) por prenda en 2030, con un límite del 50 % del precio antes de impuestos. Parte de estos recursos se destinará a infraestructuras de recogida y reciclaje.
El texto también obliga a estas empresas a promover mensajes sobre reutilización y reparación e impide su publicidad, incluida la realizada por 'influencers'.