"Porque yo lo digo": Reportan incertidumbre en el Pentágono bajo la 'dictadura' de Hegseth

Según los informantes, el secretario de Guerra ha creado una cultura de comportamiento según la cual los funcionarios deben sujetarse a la frase "adapta tu conducta para encajar y mantén la boca cerrada".

Funcionarios del Pentágono se quejan de que el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, desmoraliza a la institución al resistirse con vehemencia a las opiniones ajenas y justificar sus decisiones con la frase "porque yo lo digo", según fuentes del Daily Mail.

"Él deja que la política y el ego influyan en sus decisiones. Con Pete siempre es simplemente 'porque yo lo digo': ni opiniones, ni 'vamos a analizarlo', todo se hace a su manera o nada, porque él lo dice", añadió un funcionario civil.

Así, Hegseth ha ignorado los puntos de vista de altos funcionarios y oficiales sobre una serie de despidos y cambios de política. Como consecuencia de los ceses sin explicaciones, ha desmoralizado a quienes perdieron sus puestos y ha confundido al personal militar que aún trabaja bajo sus órdenes, afirmó la fuente.

"Ves a líderes ejemplares, personas con carreras brillantes, que lo han hecho todo bien, y te preguntas por qué eso se castiga en lugar de recompensarse", agregó. Otro funcionario describió la situación con estas palabras: "El despido indiscriminado y masivo de nuestros mejores efectivos, sin causa justificada, ha desestabilizado a cientos de miles de soldados".

Además, las fuentes confirmaron que el alto el fuego de EE.UU. con Irán no ha sido popular ni dentro ni fuera del departamento.

Según los informantes, Hegseth ha creado en el Pentágono una cultura de comportamiento según la cual los funcionarios deben sujetarse a una frase: "Adapta tu conducta para encajar y mantén la boca cerrada"

"Se ha inventado su propia realidad alternativa […] Y que Dios nos ayude. Que Dios nos ayude a todos", concluyó la fuente.

Despidos, contradicciones e incertidumbre

Desde que Pete Hegseth asumió como secretario de Guerra, ha apartado de sus cargos a más de una docena de generales y almirantes de alto rango. Entre los más destacados figuran el general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército, destituido en abril tras múltiples enfrentamientos con Hegseth; y el presidente del Estado Mayor Conjunto, general C.Q. Brown. También fueron apartados la almirante Lisa Franchetti, jefa de Operaciones Navales, el general Jim Slife, vicejefe de la Fuerza Aérea, y el teniente general Jeffrey Kruse, director de la Agencia de Inteligencia de Guerra, entre otros mandos claves.

La controversia ha provocado el posible despido del general Chris 'CD' Donahue, comandante de las fuerzas del Ejército en África y Europa, conocido por ser el último soldado estadounidense en abandonar Afganistán. Por su parte, el Departamento de Guerra afirma que fue decisión de Donahue marcharse, aunque el medio sostiene que los generales de alto rango rara vez son degradados o despedidos.

En 2025, cinco exsecretarios de Guerra, incluido Jim Mattis (quien sirvió bajo el presidente de EE.UU., Donald Trump, en su primer mandato), enviaron una carta conjunta al Congreso, calificando las destituciones como "temerarias" y solicitando audiencias que el liderazgo republicano aún no ha programado.  

Entre tanto, Hegseth ha protagonizado varios episodios controvertidos. Así, minimizó las advertencias sobre el agotamiento del arsenal estadounidense de misiles y artillería tras la guerra con Irán, contradiciendo sus propios testimonios previos ante el Congreso. Además, según las fuentes, su descripción de un ataque con drones en Kuwait, que mató a seis militares estadounidenses en marzo, fue posteriormente contradecida por los supervivientes, quienes desmintieron que las instalaciones estuvieran "fortificadas" como él afirmó.