Un hombre de 82 años abrió fuego contra policías el pasado sábado en Eure y Loir, Francia, convencido de que el presidente del país, Emmanuel Macron, había sido destituido y de que había estallado una revolución, informa Le Figaro.
Armado con un fusil y munición, salió de su domicilio gritando consignas sobre la caída del mandatario, y al llegar una patrulla alertada por su esposa, disparó tres veces desde el jardín, donde se había apostado detrás de un cedro, hiriendo en las piernas a dos oficiales del pelotón de intervención.
Tras la respuesta de las fuerzas del orden, el octogenario se atrincheró en el sótano de su vivienda y fue rodeado por efectivos del GIGN (Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional), que se hizo cargo de la negociación. Unas cuatro horas después, el hombre se entregó sin oponer resistencia.
Jubilado desde hace unos 20 años y sin antecedentes judiciales, fue trasladado al hospital de Le Mans para extraerle un proyectil de la mano y quedó bajo custodia policial, a la espera de ser interrogado y sometido a un examen psiquiátrico. La Fiscalía abrió una investigación por tentativa de homicidio voluntario contra agentes de la autoridad y otra paralela para analizar el uso de la fuerza por parte de los gendarmes.


