Un hombre de la ciudad japonesa de Saitama enfrenta una pena de prisión de 13 años tras ser acusado de asesinar a dos mujeres con tendencias suicidadas.
Jun Saito se enfrenta a un juicio por "asesinato consensual" después de que sus crímenes permanecieran impunes durante casi una década. Fue descubierto por casualidad después de cometer un pequeño robo que llevó a los investigadores a registrar su apartamento en búsqueda de pruebas. Ahí, inesperadamente, las autoridades hallaron tres cráneos exhibidos en una estantería, uno de los cuales resultó ser auténtico, informan los medios locales.
Según se determinó, pertenecía a una joven a quien Saito mató con su consentimiento en su domicilio en 2018. Durante la investigación, también se descubrió la existencia de una segunda víctima que el individuo asesinó en 2015 tras conocerla en un foro de suicidio en Internet. El hombre le pidió que escribiera una nota de suicidio antes de asesinarla para que su muerte pareciera autoinfligida.
Saito declaró ante el tribunal que había experimentado un claro "impulso homicida" casi a diario desde la escuela secundaria. "Llega un punto en que no puedo pensar en otra cosa", aseguró. Saito agregó que se sintió "tranquilo" después de asesinar a sus víctimas. De acuerdo con sus palabras, "no se arrepiente profundamente" de sus acciones.

