La Comisión Europea elabora un proyecto para respaldar a los bancos en caso de crisis, informa Politico, citando a sus fuentes.
"La falta de un mecanismo europeo adecuado da lugar a lagunas persistentes en el marco de gestión de crisis que socavan la credibilidad y la confianza […]. Esta incertidumbre también plantea riesgos para los presupuestos nacionales, la economía de la UE y la financiación de las prioridades de la UE", reza el documento.
La iniciativa surge para resolver los vacíos que persisten desde la crisis financiera de 2008, pese a que la UE ha puesto en marcha medidas regulatorias. Con el sistema actual, en medio de una crisis, serían los gobiernos los encargados de cubrir el déficit. Sin embargo, hoy carecen de los recursos para ello, ya que el bloque destina billones de euros a modernizar la economía y a reforzar la defensa, en un contexto de precios disparados de los combustibles y de crecimiento económico estancado, señala el medio.
Para rescatar a los bancos en situaciones de emergencia, Bruselas redactó un conjunto de normas —cientos de páginas— destinado a proteger a los contribuyentes de pagar la factura de las entidades arruinadas, lo que se conoce como resolución bancaria. En la UE ya existe un organismo —la Junta Única de Resolución (JUR)— responsable de rescatar a los bancos en quiebra, dotado de un fondo de garantía de 81.000 millones de euros (94.000 millones de dólares). El problema, no obstante, es que si un banco se queda sin liquidez, cualquier ayuda resultará inútil: el fondo solo cubre las pérdidas, y sin efectivo las entidades, sencillamente, no disponen de recursos para llevar a cabo sus operaciones financieras.
Cascada de responsabilidades
Según el plan, la Comisión ha diseñado un sistema de cascada de responsabilidades. En primer lugar, el Banco Central Europeo (BCE) ofrece un salvavidas a la entidad en apuros. Al mismo tiempo, ese banco emite un bono especial que la JUR avala, es decir, como garantía de devolución de los fondos. Si la entidad quiebra igualmente y sus obligaciones quedan sin valor, la JUR paga con cargo a su fondo de garantía. Ahora bien, si estas medidas no dan fruto, la JUR puede solicitar recursos al sector o al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). En última instancia, si nada de esto funciona, la responsabilidad recae sobre los gobiernos europeos.
No obstante, la Comisión no aprobará la legislación con rapidez: se prevé que los ministros de Finanzas no lleguen a abordar el asunto este año.