La muerte de la psicóloga Rebeca Cardoso Tenente Molina, de 32 años, tras pasar unos cinco días a la espera de una cama de UCI en el estado brasileño de Minas Gerais, puso en el centro de las críticas al nuevo sistema Core-MG, que usa tecnología e inteligencia artificial para clasificar a los pacientes y definir prioridades de traslado, informa G1.
La familia, que incluso recurrió a la Justicia, sostiene que la herramienta no reflejó la gravedad real de su caso después de que su cuadro por cálculos en la vesícula se agravara rápidamente y cuestiona que se limite la autonomía médica en la evaluación de riesgo.
Según su hermana, la gravedad de Rebeca no habría quedado reflejada en la puntuación asignada, lo que influyó en su posición en la fila. La plaza de UCI solo se abrió el 6 de junio en Oliveira, a unos 300 km, adonde fue trasladada en avión particular y murió horas después; el certificado de defunción apunta a choque séptico. Por su parte, la Secretaría de Salud de Minas Gerais asegura que la paciente fue regulada de inmediato y que el Core-MG aporta más agilidad y transparencia.