Un niño de siete años de la provincia china de Henan fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Zhengzhou tras beber una cola con hielo y un té con leche helado, informó South China Morning Post.
El menor presentaba síntomas de dolor de estómago y vómitos, y se le diagnosticó vólvulo agudo, una obstrucción intestinal resultante de un asa del intestino que se retuerce sobre sí misma y el tejido que la sostiene, y grave necrosis intestinal, es decir, muerte de células y tejido vivo, en el intestino. El médico Huo Yufeng atribuyó el cuadro a un consumo excesivo de bebidas carbonatadas azucaradas con hielo.
El caso, que generó un intenso debate en línea, llevó a médicos y expertos a advertir sobre el consumo excesivo y repentino de bebidas heladas, especialmente en niños pequeños y ancianos con funciones intestinales deterioradas, ya que puede provocar problemas gastrointestinales y cardiovasculares.