La Junta de la Asociación Internacional de Fútbol (IFAB, por sus siglas en inglés), el órgano global que dicta las reglas del balompié, ha implementado una serie de ajustes normativos destinados a optimizar el tiempo y la fluidez de los partidos. Estas modificaciones se aplicarán oficialmente a partir del 1 de julio, aunque las competiciones iniciadas previamente a esa fecha podrán adoptarlas de inmediato.
Entre las determinaciones más destacadas, se establece que cualquier jugador de campo que reciba atención médica deberá abandonar el terreno por un minuto, a menos que la gravedad de la lesión requiera de más tiempo. Además, se sancionará con tarjeta roja al jugador que abandone el campo en señal de protesta por una decisión arbitral; si la protesta implica la salida de todo un equipo, el partido se dará por perdido. También se prohíbe que los jugadores se cubran la boca durante confrontaciones con rivales, lo cual será motivo de tarjeta roja.
Asimismo, se han ampliado las facultades del VAR para revisar situaciones específicas que inciden directamente en el desarrollo y la justicia del partido. Los casos elegibles incluyen saques de esquina concedidos erróneamente, faltas en ataque no detectadas antes de la reanudación del juego, tarjetas rojas mostradas tras una segunda amarilla claramente equivocada, y situaciones de confusión de identidad donde un jugador es penalizado por la infracción de otro. Adicionalmente, se autorizarán pausas de hidratación de 3 minutos por tiempo en condiciones climáticas extremas.
Finalmente, las nuevas regulaciones prohíben salir al área técnica por instrucciones cuando el portero sufre una lesión en el campo. Otra medida significativa es el límite de 10 segundos para que los jugadores sustituidos abandonen el terreno de juego por el punto de salida más cercano, buscando así evitar demoras deliberadas.



