Un equipo de paleontólogos ha zanjado finalmente un debate científico que se prolongó durante más de un siglo. Los restos fósiles de la especie 'Praearcturus gigas' han sido reconocidos oficialmente como pertenecientes al escorpión más grande jamás conocido, comunicó el Museo de Historia Natural de Londres.
Se estima que este temible depredador dominó las llanuras aluviales de la Tierra hace aproximadamente 415 millones de años, durante la época geológica del Devónico Inferior. Su tamaño alcanzaba aproximadamente 1 metro de longitud, con unas pinzas podrían haber llegado a medir unos 16 centímetros.
Los primeros fósiles de este artrópodo fueron descubiertos en la década de 1870 en Reino Unido. Desde entonces ha existido un debate sobre qué tipo de animal era esta criatura prehistórica espeluznante, y solo hace poco se confirmó que se trataba de un enorme escorpión.
En la época del Devónico Inferior, los ecosistemas terrestres apenas comenzaban a formarse: las primeras plantas medían solo unos centímetros de altura y los ancestros de los vertebrados aún vivían en el agua. Prácticamente no existían grandes competidores en tierra firme, por lo que este escorpión gigante pudo haber ocupado la cima de la cadena alimentaria.
Tampoco se descarta que el 'Praearcturus' también fuera un temible depredador acuático, alimentándose de peces y otros animales de gran tamaño.
Este estilo de vida semiacuático se evidencia en unas estructuras especiales en forma de placas en su cuerpo, llamadas epímeros, que recuerdan a estructuras similares en las langostas y cangrejos modernos.
El descubrimiento de un escorpión de este tamaño en un período geológico tan temprano tiene implicaciones para la comprensión de la evolución del gigantismo en los artrópodos y el desarrollo de los ecosistemas terrestres.