El mercenario colombiano William Andrés Gallego Orozco, que luchó para el régimen de Kiev, pero luego fue abandonado por los ucranianos en el campo de batalla y capturado por los rusos, habló con su familia y compartió la desgarradora historia de mentiras y traición que sufrió en el Ejército ucraniano. RT tuvo acceso en exclusiva a la sentida y sincera videollamada que mantuvo con sus padres, así como con otros dos allegados a él.
"Ya aprendí la lección"
El joven, de 23 años, dejó su hogar con la promesa de dinero fácil por parte del régimen de Kiev, aunque la realidad fue distinta y ahora, tras una traumática experiencia de engaño y abandono, lo único que desea es regresar con sus seres queridos. "Todos los días le digo a Dios: 'Ya aprendí la lección, no la vuelvo a cagar. Déjeme volver a casa'", expresó.
Siendo el único de su batallón que salió con vida, William Andrés afirmó que las tropas ucranianas los "dejaron morir". Recordó con tristeza que el líder de su división pudo haber muerto desangrado. "Estuvo hasta el último momento conmigo, subió a defenderme, pero no lo logró", añadió, y comentó que esa persona les había pedido que no retrocedieran y que esperaran a que llegaran los ucranianos, algo que nunca sucedió. Confesó que no sabe si alguno de sus compañeros salió con vida. Sin embargo, su padre le dijo que había podido confirmar que de su equipo "ninguno quedó vivo", solo él.
"Reclutan a las personas con mentiras"
En general, el colombiano catalogó las acciones del régimen de Kiev de "tráfico ilegal de personas". "Reclutan a las personas con mentiras. Ellos simplemente buscan una persona de escasos recursos o buscan una persona a la que le vean esa debilidad, la falta de dinero", señaló.
Luego de identificar a la víctima, en ocasiones escogida en la calle, le ofrecen viajar a Ucrania prometiéndole no solo una atractiva suma de dinero, sino trabajos u oficios varios exentos de cualquier riesgo asociado al conflicto. Si los candidatos dudan en aceptar la propuesta porque "la guerra es muy mala", los reclutadores les preguntan: "¿Qué les gusta hacer?"; según la respuesta, intentan convencerlos diciendo, por ejemplo: "Ucrania necesita cocineros, peluqueros, plomeros, mecánicos", relató.
Según sus palabras, la oferta salarial que prometen esos individuos ronda los 12 millones de pesos (unos 3.000 dólares) mensuales, una cantidad que supera con creces lo que podría ganar la víctima en ese mismo lapso en su país. William Andrés les contó a sus familiares que cuando recibió la propuesta para ir a Ucrania le dijeron: "En dos meses se puede volver". Seducido por el dinero aceptó, confiando que su estadía sería breve —no mayor a seis meses— y que en poco tiempo se reencontraría con su familia. Lo que ganara pensaba utilizarlo en apoyar económicamente a sus progenitores. Su plan era regresar a Colombia en la víspera del cumpleaños de su papá y poder darle un "regalo bueno" con el dinero que obtuviera.
Sus padres pensaban que había muerto hasta que vieron en redes sociales las imágenes de su captura y la entrevista exclusiva que RT le hizo poco después. El padre del joven denunció que el objetivo de Ucrania era atrapar a "personas inocentes y necesitadas" para llevarlas al conflicto y ponerlas en el frente de batalla como "cebo" o "carne de cañón". "Son personas embaucadoras, son personas tramposas", añade, indicando que la mayoría de quienes caen en las mentiras de los reclutadores son personas humildes, de campo, que "no tienen idea de la magnitud de la guerra en Ucrania".
"No vine a hacerles daño"
El propio mercenario asegura: "No vine a hacerles daño [a los rusos]". "Me trajeron, no obligado, porque sería una mentira decir obligado, porque yo vine por mi propia [voluntad], pero sí engañado", aseveró, recalcando que eso no lo exime de su responsabilidad y que continuará ayudando a las fuerzas rusas "hasta donde dé lugar".
Declaró, asimismo, que recibe un trato digno de los rusos. "Solo tengo agradecimiento hacia Rusia. Me han tratado muy bien", manifestó. Tiene una fractura en la pierna y una "esquirla de metralla" en medio entre la rodilla y el tobillo, pero aseguró que lo atendían bien y que los médicos rusos hacen "lo que se puede" para curarlo.
- El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha condenado de forma reiterada la participación de colombianos en guerras ajenas. En el caso de Ucrania, ha sostenido que los ucranianos "tratan a los colombianos como raza inferior" y que muchos son utilizados como "carne de cañón". En diciembre pasado, además, pidió a Vladímir Zelenski que libere a los colombianos "engañados" que "parecen estar secuestrados en Ucrania".
- En paralelo, Colombia ha logrado abordar el problema y aprobó también en diciembre pasado una ley que ratifica el tratado internacional que prohíbe el mercenarismo. Por lo tanto, si Gallego Orozco regrega a casa, es probable que tenga que enfrentarse a la Justicia y quizás reciba una condena a prisión en su país. Rusia también realiza procesos judiciales contra mercenarios extranjeros que hayan combatido junto con el régimen de Kiev.


