El gobierno de Australia presentó una demanda récord contra el conglomerado estadounidense 3M por más de 2.000 millones de dólares australianos (1.400 millones de dólares) debido a la contaminación con sustancias químicas permanentes provenientes de espuma contra incendios utilizada en 28 bases de defensa en todo el país.
La reclamación, la mayor presentada por el gobierno australiano hasta la fecha, se centra en los daños causados por los PFAS, conocidos como 'químicos eternos' porque no se degradan de forma natural. Estas sustancias, cuyo uso se restringe cada vez más en todo el mundo por sus efectos adversos para la salud, habrían contaminado el suelo y el agua en las instalaciones militares. 3M, por su parte, emitió un comunicado en el que afirmó que impugnará la reclamación.
