Rusia y Brasil abordaron el fortalecimiento de sus relaciones económicas en la XIII sesión plenaria de la Comisión Intergubernamental Ruso-Brasileña de Cooperación Comercial, Económica, Científica y Técnica, celebrada este lunes en Brasilia.
En la reunión, presidida por el ministro de Desarrollo Económico de Rusia, Maksim Reshétnikov, y la secretaria general de Asuntos Exteriores de Brasil, Maria Laura da Rocha, los dos países decidieron diversificar el comercio bilateral. También se discutió la ampliación del suministro de equipos especializados, proyectos conjuntos en el ámbito espacial y de la energía nuclear pacífica, así como la cooperación en el marco de los BRICS.
"La tarea actual es diversificar y ampliar la gama de suministros. También necesitamos mejorar la calidad del comercio mediante la introducción de productos complejos, tecnológicamente avanzados y de alto valor añadido. Debemos seguir desarrollando una infraestructura interbancaria bilateral independiente y reducir las barreras comerciales", señaló Reshétnikov.
Por su parte, Maria Laura da Rocha destacó que la cooperación a largo plazo entre ambos países ha superado los 10.000 millones de dólares, pero indicó que "el potencial de crecimiento persiste, principalmente a través de la diversificación y el aumento del valor añadido" de los bienes comercializados. "La base de nuestras relaciones es la seguridad y la previsibilidad. Nuestra tarea es construir proyectos estructurales y apoyar el trabajo de las empresas. Debemos lograr resultados de forma continua", afirmó. Añadió que ambos países cuentan con numerosos proyectos energéticos conjuntos, y sostuvo que Brasilia comparte muchos puntos en común con Moscú "en las áreas de desarrollo sostenible, tecnologías estratégicas, inteligencia artificial, biotecnología y la agenda climática".
Éxitos comerciales
El volumen de comercio entre ambos países se ha duplicado en seis años. Rusia sigue siendo el principal proveedor de fertilizantes para el sector agrícola brasileño, cubriendo casi un tercio de las necesidades del mercado. Por su parte, Rusia ha incrementado sus compras de café, carne y soja brasileños. Además, las empresas rusas ya están implementando proyectos de inversión integrales en Brasil, con inversiones acumuladas que alcanzan aproximadamente los 2.000 millones de dólares.
Se observó que ambas partes vislumbran perspectivas para incrementar la inversión mutua en las industrias química, petrolera y gasística, la tecnología espacial, el uso pacífico de la energía nuclear y la medicina y los productos farmacéuticos. Asimismo, el sector agrícola sigue siendo un elemento clave en las relaciones económicas entre Brasil y Rusia.
"La cooperación en el sector agrícola es un motor tradicional del crecimiento comercial entre Rusia y Brasil. Por ejemplo, el 40% del comercio bilateral corresponde al sector de fertilizantes minerales; por segundo año consecutivo, hemos superado el máximo histórico, suministrando más de 11 millones de toneladas de productos agroquímicos rusos a Brasil. Una de cada tres toneladas de fertilizante que importa Brasil se produce en nuestro país", subrayó Andréi Gúriev, presidente del Consejo de Empresarios Rusia-Brasil, de la sección rusa del Consejo Empresarial de los BRICS y de la Asociación Rusa de Productores de Fertilizantes.