El Gobierno de Nicaragua expresó este jueves su "solidaridad" al expresidente de Cuba Raúl Castro, luego de la acusación presentada en su contra por el Departamento de Justicia de EE.UU.
"Nuestra firme, congruente y consecuente hermandad y solidaridad", dice un comunicado firmado por los copresidentes del país centroamericano, Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El mensaje es extensible al mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, y a "toda la dirigencia del partido y el Gobierno y pueblo revolucionarios de Cuba", en medio de las presiones de Washington contra la isla.
"Consideramos este momento de nuestra historia de comunidad humana sumamente peligroso, y pernicioso para los pueblos que tanto hemos luchado por nuestra soberanía, dignidad y derechos", dice el texto.
Las autoridades nicaragüenses, además, condenan "rotundamente el irrespeto que viola todos los principios y valores de las Naciones Unidas" y se suman a "la urgencia de hacer valer la decisión irrevocable de los pueblos del mundo, de vivir en seguridad, paz, consideración absoluta y buena voluntad".
Asimismo, recuerdan que América Latina y el Caribe ha sido declarada como "zona invariable de paz y desarrollo".
Cargo y defensa
La Justicia de EE.UU. acusó a Castro, y a otras cinco personas, por presuntamente haber causado la muerte de cuatro personas en 1996 durante el derribo de dos aeronaves. Desde entonces, La Habana ha insistido en que se trató de dos aviones que incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo.
Al respecto, Díaz-Canel comentó que la medida "se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba".
Asimismo, desde la Cancillería cubana aseguraron que la imputación tendría la finalidad de "justificar el castigo colectivo y despiadado contra el noble pueblo cubano mediante el reforzamiento de las medidas coercitivas unilaterales, incluyendo el injusto y genocida bloqueo energético y las amenazas de agresión armada".
Arremetida
- La acusación contra Castro se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana. El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
- El texto acusa sin pruebas al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de supuestamente permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
- Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- La semana antepasada, Rubio avisó que planeaban imponer nuevas sanciones contra Cuba y el lunes se concretó con medidas coercitivas a varios funcionarios del Gabinete del presidente Miguel Díaz-Canel.



