Iskander, Kinzhal, Tsirkón: ¿qué armas ensayó Rusia en sus ejercicios nucleares con Bielorrusia? (VIDEOS)

Las Fuerzas Armadas de ambos países realizaron una serie de lanzamientos de misiles en el marco de las maniobras conjuntas.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha comunicado que, en el marco de la segunda fase del entrenamiento conjunto con unidades militares de empleo de armas nucleares y de apoyo nuclear de las fuerzas rusas y bielorrusas, se llevaron a cabo lanzamientos prácticos de misiles balísticos intercontinentales, misiles hipersónicos y misiles de crucero lanzados desde el aire. El organismo compartió videos de los ensayos. 

Según la cartera militar, desde el centro espacial Plesetsk de la Fuerza Aeroespacial, ubicado en la provincia septentrional de Arjánguelsk, se ha lanzado un misil balístico intercontinental Yars hacia el polígono de Kura, en Kamchatka.

Además, el organismo comunicó que desde las aguas del mar de Barents, la tripulación de una fragata lanzó un misil hipersónico Tsirkón hacia el campo de pruebas de Chizhá, en el norte del país.

También se realizaron pruebas de un misil balístico Sinevá desde un crucero submarino nuclear de propósito estratégico en el mar de Barents.

En el marco de las maniobras conjuntas, una dotación de las Fuerzas Armadas de Bielorrusia realizó un lanzamiento práctico de un misil balístico desde el complejo de misiles táctico-operativo Iskander-M.

En los ejercicios participaron aviones de largo alcance Tu-95MS, que lanzaron misiles hipersónicos de ala fija de base aérea.

Igualmente, intervinieron aviones MiG-31, que lanzaron un misil hipersónico del complejo Kinzhal.

Este jueves, los presidentes Alexánder Lukashenko y Vladímir Putin mantuvieron una videoconferencia durante uno de los ensayos.

El mandatario bielorruso destacó que los ejercicios, iniciados el lunes con el objetivo de elevar la preparación de las Fuerzas Armadas para emplear medios modernos de destrucción, incluidas municiones especiales, es el primer entrenamiento conjunto de este tipo.

Previamente, desde el Ministerio de Defensa bielorruso aclararon que se trata de una actividad planificada de preparación en el marco del Estado de la Unión, que no está dirigida contra terceros países y que no supone una amenaza para la seguridad regional.