El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, escribió en X que las imágenes del ministro israelí humillando a activistas humanitarios esposados de la Flotilla Global Sumud en el puerto de Ashdod son "profundamente impactantes".
Baqaei aludió a un video en el que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Ben-Gvir, aparece increpando y humillando a activistas propalestinos de la flotilla interceptada que buscaba llevar ayuda a Gaza, pero que fueron detenidos en Ashdod. En las imágenes, se ve cómo los activistas, maniatados, son obligados a arrodillarse mientras suena el himno israelí.
Baqaei afirmó: "Las imágenes de un ministro del régimen israelí en el puerto de Ashdod humillando personalmente a activistas humanitarios esposados de la flotilla Ayuda a Gaza (muchos de ellos ciudadanos europeos) son profundamente impactantes". Añadió que estas imágenes evocan "los ecos más oscuros de la historia" y momentos en los que un régimen, protegido de la rendición de cuentas, se considera "excepcional", "intocable" y "por encima de la ley".
Degradación sistemática de la dignidad humana
En su publicación, Baqaei recordó que, en los años 30, Europa se había consolado con la ilusión de que podía guardar silencio y permanecer inmune ante la degradación sistemática de la dignidad humana, el derecho internacional y los principios morales básicos "sin pagar un precio". Sostuvo que la historia había dejado una lección "brutal" y que la normalización de la ilegalidad "nunca se quedaba confinada" a su objetivo original.
Baqaei afirmó que el peligro "va mucho más allá" de la conducta de un funcionario israelí y señaló como problema de fondo el "silencio cómplice", la "aceptación pasiva" y la "inacción institucionalizada" frente a la ocupación, el apartheid y el genocidio, que, en su opinión, dan a esas políticas una apariencia de normalidad, continuidad y creciente audacia.
"El verdadero peligro —escribió— es que, si Occidente sigue ampliando la brecha entre sus valores proclamados y su conducta real, 'una vez más tendrá que aprender la dura lección de la historia'". Concluyó: "La impunidad interminable no modera la ilegalidad, sino que normaliza la atrocidad y envalentona a sus perpetradores".