La Cancillería de Cuba agradeció este sábado a los miembros de los BRICS por su apoyo ante las amenazas de EE.UU., un apoyo expresado en el Documento Final de la XVIII Reunión de Cancilleres del bloque, que tuvo lugar en Nueva Delhi los días 14 y 15 de mayo.
La Habana destacó que en el párrafo 19 del documento se condena "la imposición de medidas coercitivas unilaterales, en particular la aplicación de llamadas 'sanciones secundarias' de marcado carácter extraterritorial, como las contenidas en la Orden Ejecutiva del pasado 1 de mayo anunciada contra Cuba, y los intentos de imponer un cerco energético contra la isla". En este párrafo los ministros también exigieron la eliminación de dichas "medidas ilícitas" y reafirmaron que los países de los BRICS no imponen ni apoyan sanciones no autorizadas por la ONU.
"Asimismo nuestro país valora la preocupación expresada en el párrafo 32 de dicha Declaración, por la escalada agresiva de Estados Unidos, el respaldo al carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz y el reiterado llamado a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero", reza el comunicado de la Cancillería cubana.
Solidaridad con Cuba
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró el viernes que los BRICS han expresado su solidaridad con Cuba en medio de la presión económica y política que ejerce EE.UU. sobre la isla.
"Conversamos sobre la inaceptabilidad de la práctica, lamentablemente persistente, de medidas coercitivas unilaterales destinadas a castigar a gobiernos soberanos e interferir en sus asuntos internos. En este sentido, se reafirmó la solidaridad con nuestros amigos cubanos", señaló a los periodistas.
Asimismo, recordó que La Habana es uno de los socios del grupo BRICS, una categoría que se creó durante la cumbre de 2024 en la ciudad rusa de Kazán, y en la actualidad cuenta con más de una docena de naciones.
Amenaza a Cuba
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.



