Pekín llamó a consolidar el alto el fuego en la guerra entre EE.UU. e Irán y advirtió que el conflicto "nunca debería haber ocurrido" ni tiene razón para prolongarse.
Tras la reunión en Pekín entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, el Ministerio de Exteriores chino reiteró que encontrar "pronto una vía de solución" en Medio Oriente beneficiaría tanto a Washington como a Teherán, así como a los países de la región y al mundo en su conjunto.
Aprovechando que la tregua abrió una ventana para el diálogo, el portavoz subrayó que esa puerta "no debe volver a cerrarse" y reclamó la reapertura "lo antes posible" de las rutas marítimas, en alusión al estrecho de Ormuz.
La Cancillería añadió que Xi y Trump abordaron "grandes cuestiones bilaterales y globales" y alcanzaron "una serie de nuevos entendimientos".