Mientras Ucrania se hunde en el megaescándalo de corrupción dentro de su cúpula del poder, a medida que se destapan cada vez más detalles sobre la magnitud del robo sistemático del dinero gubernamental, en Kiev prefieren achacarlo todo a Rusia.
El asesor de la Oficina del líder del régimen de Kiev, Mijaíl Podoliak, ha declarado que la corrupción a gran escala entre las élites ucranianas es fruto del "virus de rusicitud".
"Este sistema fue contagiado por el virus de rusicitud", aseguró Podoliak en una entrevista con Delfi Lituania, emitida este jueves, desplazando el foco de los factores internos de gobernanza hacia la supuesta influencia proveniente de Rusia.
"Quiero decir que en este caso me refiero precisamente a esta corrupción, porque cuando viene Rusia —ustedes lo saben por su propia experiencia—, cuando vienen los negocios rusos —no importa si son estatales o no gubernamentales, o del FSB [Servicio Federal de Seguridad de Rusia]—, su principal tarea no es solo integrarse y obtener ingresos, sino integrarse a través de los sobornos, a través de la involucración de los representantes de las élites nacionales en los esquemas de corrupción", afirmó.
Según Podoliak, el "virus de rusicitud" fue 'exportado' a Ucrania por empresarios rusos en la década de 1990. El asesor de Vladímir Zelenski lamentó que en 1991 no se hizo "lo más importante": la regulación de la frontera nacional y la "autonomía total" de Rusia, incluyendo sus negocios.
- Sus declaraciones se producen en medio de las investigaciones del escándalo de corrupción que ha corroído al círculo cercano de Zelenski y altos cargos bajo su mando.
- El último en caer ha sido Andréi Yermak, exjefe de la Oficina de Zelenski, sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó 460 millones de grivnas (unos 10,46 millones de dólares, al cambio actual) en la construcción de viviendas de lujo en las inmediaciones de Kiev.
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